sábado, 4 de agosto de 2007

Por qué no existe Dios?


Científicamente: por qué no existe Dios? Jamás se ha demostrado, ni se ha observado, ni se ha contrastado, ni se ha reducido a las matemáticas la existencia de Dios. El método científico, el más válido para nuestro conocimiento, se basa en el razonamiento para sacar hipótesis, y en la observación y la medición para comprobarlas. Un experimento científico debe poderse repetir en cualquier lugar y con cualquier persona.


En primer lugar, jamás se ha observado a Dios. No se puede hacer ciencia de algo que jamás se ha observado, es totalmente absurdo. Como el primer paso del método científico es la observación, y éste falla, no podemos seguir ni con mediciones ( es absurdo intentar medir a Dios si ni siquiera le hemos observado ni sabemos qué es realmente), ni con hipótesis, ni con comprobaciones o reducción a leyes matemáticas.

Algo que no se ha observado jamás, por principio no existe. Si, pongamos un ejemplo, estoy solo en una habitación vacía y me dicen que hay otra persona junto a mí, por principio esa persona no existe hasta que no demuestre lo contrario. Es igual que en un estado Democrático: alguien es inocente hasta que no se demuestre lo contrario. Es más, ni siquiera la Ciencia nos aporta una mínima pista que nos permita sospechar que Dios sí existe. ¿De qué está hecho Dios? ¿Dónde se encuentra? Las respuestas religiosas comunes a estas preguntas son totalmente absurdas desde un punto de vista puramente científico. ¿Qué es eso de "espíritu"? El Universo sólo está hecho de materia y energía. Si Dios no es materia ni energía, ¿qué coño es? "Dios se encuentra en todas partes" científicamente es absurdo, ya que sabemos que la materia es espacio casi totalmente vacío.

Varios han sido los intentos de encontrar científicamente a Dios o a algo relacionado con él, y todos han fracasado. Una vez se pesó un cuerpo recién muerto, y otro vivo, para determinar la masa del espíritu o alma. Las diferencias no fueron apreciables. Las preguntas que antes se contestaban religiosamente (quién ha creado el Mundo, por qué vivimos, qué son los astros, etc.) ahora tienen respuesta puramente científica que por supuesto ha anulado a la mística (o supersticiosa, o religiosa... como la queramos llamar). Sabemos incluso el origen del Universo y su fin (la teoría del Big-Bang, demostrada ya recientemente). Las únicas gran incógnitas en las cuales la religión aún se refugia son: Qué había antes del Big-Bang y qué lo provocó. Qué hay fuera de nuestro universo. En ambos casos, la respuesta religiosa es, obviamente, Dios.

Pero nos damos cuenta, únicamente con conocer un poco de Física, que ambas preguntas (y por lo tanto sus respuestas) no son válidas ni caben hacérselas bajo ningún concepto. La primera implica un concepto temporal (qué había antes del origen), y la segunda uno espacial (qué hay fuera del Universo). Nuestro universo tiene tres dimensiones espaciales y al menos una temporal, por ello los conceptos relacionados con el espacio y con el tiempo sólo tienen cabida en nuestro propio Universo. Si existen otros, sus dimensiones son totalmente inimaginables. Así pues, el tiempo y el espacio nacieron junto con el Universo, por eso no cabe preguntarse que había antes del origen (porque el tiempo no existía) o qué hay fuera del Universo (porque el espacio sólo existe aquí dentro). Así pues, vemos que efectivamente la Ciencia por fin, después de tantos milenios de existencia humana, ha anulado completamente a la Religión. Las personas que creen aún en Dios son aquellas que necesitan la seguridad moral que un ser superior proporciona, o aquellas que no poseen los suficientes conocimientos científicos (que no por ello dejan de ser básicos y al alcance de todos).

Además, la ciencia no nos deja ni siquiera un ápice de incertidumbre en el que refugiarnos. Todo se puede reducir a leyes matemáticas, todo se puede controlar. No hay nada extraño. Incluso detrás de fenómenos aparentemente caóticos se esconde siempre el orden. Sabemos que el Universo es finito en espacio y en tiempo. Conocemos todos los misterios de la vida, y no encontramos nada "raro" en nuestro interior... todo es química: el amor, los sentimientos, la razón, el movimiento, los pensamientos... todo se puede reducir a combinaciones y reacciones entre átomos. ¿Dónde está lo extraño? Sabemos de dónde venimos, y a dónde vamos. Conocemos la historia natural de nuestro planeta, y de sus especies (incluida la nuestra). Cada vez nos adentramos más en la física de lo muy pequeño (física cuántica) y seguimos sin encontrar nada que la ciencia no pueda analizar. ¿Dónde se encuentra, pues, nuestro Dios? Ha muerto bajo el puñal de la Ciencia.

autor: CARLOS GRIMA


PD: Yo personalmente creo en dios.. posiblemente porque creo en un modelo independiente de la sociedad y sobretodo de la sociedad occidental. Al margen de religiones, principios, morales e incluso fuera de los conceptos generalmente aceptados a dioses y divinidades :P.
Algún día escribiré sobre ello, pero será en otro capitulo.

Por un mundo mejor...

La vida es mejor cuando dejamos creer lo que quieran creer..

viernes, 27 de julio de 2007

Los romanticos...

ماريا :
sí, sois soñadores, con tendencia a cobijaros en el pasado, capaces de morir por un ideal.. :P
ماريا :
curiosos

jueves, 26 de julio de 2007

Cuadro Lisboa




El hombre de hoy

Navegando encontré este fantástico escrito...

Los que consumen y los que crean



villano-alone.jpg

Me encontraba anoche viendo una película, y me di cuenta que llevaba todo el día sin hacer nada excepcional.

Por ejemplo:
Me levanté de la cama (consumo), la del piso de Barcelona (consumo), me duche (consumo), me vestí (consumo), desayuné unos cereales (consumo) mientras veía las noticias(consumo). Luego salí al balcón y observé un rato el parque de maternidad (consumo) para relajarme un poco. Después bajé al supermercado a hacer la compra de la semana (consumo). Al llegar puse una lavadora con detergente y suavizante (consumo), etc.
Por la tarde fui al cine (consumo), y fui en metro (consumo), tuve que comprar un ticket, y lo hice en una máquina expendedora (consumo)…

Está claro que todo lo que hacemos consiste en consumir, incluso cuando nos relajamos viendo el parque de enfrente. Debemos ser conscientes que ese lugar no fue siempre así, ha sido concebido por el técnico de urbanismo del ayuntamiento, y construido por los jardineros y paletas municipales. Y no solo ellos: han intervenido transportistas que han llevado el material, hay piezas de mármol o piedra que han salido de una cantera, piezas que se tallan con máquinas que una empresa construye, y que un ingeniero concibe, basado en una teoría desarrollada por científicos en laboratorios de universidades de aquí y de allá…

Existen dos realidades: los creadores, y los que se limitan ha hacer uso de todo, ya sea un parque, una tarjeta de crédito (como herramienta de pago), un banco de madera, una almohada, un pantalón de pinzas, un reloj, una taza de café con asas, un coche, etc.

Si analizamos con detalle la vida de la mayoría de nosotros nos daremos cuenta de que no creamos nada, absolutamente nada. Andamos por la vida haciendo uso de lo que otros hombres han puesto para nosotros en el mercado, haciendo lo que otros hombres nos muestran, diciendo lo que otros hombres dicen, vistiendo lo que otros hombres nos inducen a vestir a través de la publicidad u otros medios, etc.

Y el consumismo se extiende no solo por lo material, también consumimos actitudes, vocabulario, pensamientos. Somos unos imitadores natos no conscientes que una cosa es adaptarse al medio, y otra sucumbir a él.

Este post es del estilo del Show de Truman de hace unas semanas, lo sé, aunque lo que aquí digo tiene que ver con otra cosa. Se trata de denunciar que ya no creamos. En mi pueblo, por ejemplo, hay muchas personas mayores que aún cultivan un huerto, y que parte de lo que comen lo han criado ellos. Es decir, no fueron al supermercado a por tomates nunca, los hicieron ellos, los cultivaron, los crearon.

Es evidente que todo el mundo se crea una vida, y que quien más quien menos hace algo nuevo en el trabajo o donde sea. Voy más allá de lo básico.
Lo que hago es, sin lugar a dudas, una gran crítica al hombre actual, a la sociedad y su funcionamiento, y sobretodo a mi, por darme cuenta de estas cosas y no darles la vuelta de inmediato, por no haberlo hecho ya, y por seguir siendo un consumidor más.

miércoles, 18 de julio de 2007

amo você, lisboa


Lisboa....

Nunca pensé que existiera un lugar donde poder perderme dentro de mi.

Lisboa, amo você, Lisboa.

Sus calles bohemias y románticas, con canciones llenas de sentimientos.. maravillosos fados. Sus castillos perdidos en el mar, castillos llenos de cañones, mazmorras y balcones llenos de detalles.

Flautistas en los parques, carteristas y policías locos.. Ojos azules y verdes por todos los rincones, ambiente de pueblo de la década pasada.

Ese viaje en el tiempo, recordand

o antiguas aceras, añejas farolas...

Maquinas mágicas hechas del pasado pero funcionando todavía. Elevadores, trenes, autobuses y tranvías de madera.

La sencillez de aquel que es capaz de desvincularse de la avaricia de poseer lo material..



Siempre te llevare en mi corazón, Lisboa..